30.5.14

Carmen LXXIII, Catulo



Desine


El poema (se) abre con un verbo en imperativo; la 2da persona del singular que debería ejecutar la orden –y no parece lograrlo- es el mismo Catulo.


Desine de quondam quicquam bene uelle mereri


Aut aliquem fieri posse putare pium.


Este “dejar de esperar” es la lenta retirada del amante derrotado que ya no espera nada del otro lado de la puerta. Sabe que la amada (ahora sí, amada, no como en XLII) y, por extensión, omnia (todo el mundo, todos en el mundo) no responderá al llamado.




Que del otro lado de la puerta no hay nadie.

13.3.14

Cosas que hacen latir deprisa el corazón

Gorriones que alimentan a sus crías. Pasar por un lugar donde juegan niños. Dormir en una habitación donde juegan niños. Dormir en una habitación donde se ha quemado incienso. Advertir que un elegante espejo chino está un poco empañado. Ver a un caballero que detiene su carruaje frente a nuestro portón y ordena a sus servidores que lo anuncien. Lavarse el pelo, acicalarse y ponerse ropas perfumadas. Aunque nadie lo vea, sentimos un íntimo placer.




Es de noche y uno espera una visita. de pronto nos sorprende el sonido de las gotas de lluvia que el viento arroja a las persianas".


(de El libro de la almohada, Sei Shonagon, poetisa del período Heian).

Pienso: esta mujer describió (con más sutileza, dulzura y poesía de las que yo podría aspirar jamás) las mismas cosas que yo describiría hoy (si, por ejemplo, usara mi diario).
Entonces, o soy una cortesana china del año mil, o la vida sigue pasando por los mismos hermosos y perfumados lugares, a pesar de los milenios.

13.1.14

Mención aparte...

...merece esta joya de la narrativa contemporánea, mezcla de inventiva, ocio, gramática estructural y discapacidades motrices:

http://memoriasdeundocenteretardado.blogspot.com.ar/

Del puño de mi amiga, profeta, amante, vecino, gurú: Eva, mi cómico oficialista, psiconauta del inconsciente, boludo autóctono.
Me encantan las enumeraciones.


Gracias por todo,

la Redacción.

27.12.13

Me lloro un poco.
Estoy muerta.
Mi féretro es pequeño.
Féretro de niñamujerniña.
Hay jazmines y colores.
Y vino y flauta y Pan.
Esta mañana he muerto
Y todavía me celebro
Escribir: verbo de tercera conjugación.
Igual que parir pero más regular.
Igual que morir pero más lento.
La correlación verbal es la siguiente:
Se muere un poco, se escribe mucho
y se pare el poema.

17.12.13

días de leer con voracidad de monstruo
con garras de monstruo
por todo este tiempo de leer sin gusto.
volver al libro y que afuera crezcan
desproporcionadas:
las enamoradas del muro
el muro
las niñas
las extremidades
las uñas.

y que acá, quietito,
se venga el miedo
(tan callando)





23.11.13

Muchas veces

(para borrar del pizarrón tus muñequitos
y no dejarme más
que una ventana sin estrellas)





14.10.13

"allí están las ventanas
que te dan un pretexto 
para abrir bien los brazos.

asómate al marítimo
bullicio de las calles.

¿no oyes una sirena
que llama desde el puerto?"
O.Girondo

el sol derrama una tristeza aérea 
en los aleros de las casas
que ya ennegrecen los deshabitados patios.

alguien dice:
-mundo, rostro, estrella.
y se regocija y abre sus fauces
y apela al acorde conocido a fuerza
de repetirse,

pero, ¿cómo volver el rostro,
si aquí y ahora la tardenoche,
las enredaderas degluten sin pausa (¿las oyes?)
los pisos, los muros, las ciénagas?

este después de hora,
atroz coincidencia que -pudiendo ser otro-
es aquí, es este

(le falta un final al poema;
se niega a concluir 
como la niña en la plaza desea -y más que eso-
un infinito tiempo de arena y hamacas).

9.10.13

Hola.

Me llamo Francisco De Narváez y tengo un plan.

Ahora, en serio, ¿cómo volver? ¿Digna, solemne, literariamente? ¿Sabrán que escribo igual de mal y que me corté el pelo como-un-pibe? Ya veremos.
Según blogger, la gente llega a este blog por googlear 'el fracaso de recursar'.
No podemos estar más orgullosos.



Hasta siempre, que es muy pronto,

La Redacción.

30.3.13


"Sólo buscaba un lugar más o menos propicio para vivir, quiero decir: un sitio pequeño donde cantar y poder llorar tranquila a veces. En realidad no quería una casa; Sombra quería un jardín.


-Sólo vine a ver el jardín -dijo.


Pero cada vez que visitaba un jardín comprobaba que no era el que buscaba, el que quería. Era como hablar o escribir. Después de hablar o de escribir siempre tenía que explicar:


-No, no es eso lo que yo quería decir.


Y lo peor es que también el silencio la traicionaba.


-Es porque el silencio no existe -dijo.


El jardín, las voces, la escritura, el silencio.


-No hago otra cosa que buscar y no encontrar. Así pierdo las noches. Sintió que era culpable de algo grave.
-Yo creo en las noches -dijo.


A lo cual no supo responderse: sintió que le clavaban una flor azul en el pensamiento con el fin de que no siguiera el curso de su discurso hasta el fondo.


-Es porque el fondo no existe -dijo.


La flor azul se abrió en su mente. Vio palabras como pequeñas piedras diseminadas en el espacio negro de la noche. Luego, pasó un cisne con rueditas con un gran moño rojo en el interrogativo cuello. Una niñita que se le parecía montaba el cisne.


-Esa niñita fui yo -dijo Sombra.


Sombra está desconcertada. Se dice que, en verdad, trabaja demasiado desde que murió Sombra. Todo es pretexto para ser un pretexto, pensó Sombra asombrada".



A.P

26.3.13

/ no es verdad que vendrá, no es verdad que no vendrá /  (A. P)

¿Por qué preguntarlo?
El hombre es la bestia que pregunta.
Ahora solos en una plaza,
un asiento verde, garúa.
De golpe la ausencia violenta como el zarpazo en el rostro
de un animal sangriento, legendario.
¿Quién no vino?
Algún cifrado elemento falta.
Entonces toda yo bajo las reminiscencias de sus ojos.
¿Por qué tu visión fantasmagórica redondea el caliz
de estas horas?
es que sencillamente sus manos
así, levísimo, imperceptible.
pero qué innecesario preludio,
tú lo hubieras edificado simple,
transparente,
le hubieras construido un templo a las bestias erigido sobre
huesos y llantos
que son míos.

solo un hambre de noche un silencio y
una mano que se ata al silencio de
otra mano que se entromete en
el incendio,
este verde demasiado oscuro.

y ya basta, que despierte entre silencios
y que te cuides de mi nombre.

6.3.13

Sie.

"Algo quiero anotar sobre mi labor. Me han reprochado su pobreza de vocabulario y de rimas. Deliberadamente la busqué. Creo que sólo pueden conmover las palabras comunes, no las que falsamente da el diccionario, y que las rimas raras distraen, detienen y sorprenden".
J. L. Borges.


Lo escribo de este modo y no de otro.
ya se acerca vestida con la forma del sueño y
se va, lento.
Se acabó la cosa que llaman tiempo y
la forma no vuelve.
No vuelve y se acaba.
Se aquietan las aguas y ahora
es el río el dormido.
El que duerme.
Se duerme mi río.

¿Y ahí sí estará,
acaso,
sonriéndose toda,
ella?


28.8.12

No posteo porque me olvido el nombre del blog.


la diatriba de la costumbre
una cuchara, una taza y un cuchillo
acorde obediente que anuncia
el vacío momentáneo que precede a la mañana

soy en la noche
en el proyecto del Tiempo
un pequeño horizonte escamoteado
distinto en sí mismo a cualquier otro

(el viento en Siberia, la lumbre en la ventana, la tumba del poeta)



entretanto la rutina.

solapada forma de la muerte.

8.4.12

la razón en la noche de ignorancia.

En un libro de texto para la escuela secundaria vi "Las Estatuas" de Imbert; muy borrosamente, quizás a causa del cansancio y el esfuerzo, noté lo siguiente: [...]
Recuerdo de manera fugaz la llamativa brevedad de aquel texto de Imbert.
Vuelvo a mirar la hoja, y [...].
No se me ocurre en ningún momento leer el innecesario fragmento, estoy estancada descifrando por qué razón en un cuento tan corto los genios atómicos del manual decidieron colocar un [...].
Empiezo a enojarme.
Intento disuadirme, quizás algunas palabras de más que no venían a tema y las sacaron, no sé, cosas de las editoriales. Sigue sin sonar coherente. Leo las últimas palabras antes del, ya casi, vomitivo signo: "entre ambos pedestales, huellas de pasos".
A esta altura estoy enfurecida.
Necesito una explicación que justifique sacar pocas palabras de un -lo recuerdo así- hermoso relato. Antes de caer en el desquicio irremediable decido buscar el cuento 'completo'. El fragmento editado en el manual aparece aquí en negrita.

Las estatuas:

En el jardín de Brighton, colegio de señoritas, hay dos estatuas: la de la fundadora y la del profesor más famoso. Cierta noche -todo el colegio, dormido- una estudiante traviesa salió a escondidas de su dormitorio y pintó sobre el suelo, entre ambos pedestales, huellas de pasos: leves pasos de mujer, decididos pasos de hombre que se encuentran en la glorieta y se hacen el amor a la hora de los fantasmas. Después se retiró con el mismo sigilo, regodeándose por adelantado. A esperar que el jardín se llene de gente. ¡Las caras que pondrán! Cuando al día siguiente fue a gozar la broma vio que las huellas habían sido lavadas y restregadas: algo sucias de pintura le quedaron las manos a la estatua de la señorita fundadora.

- - - -

Quizás la escuela, emancipadora y ferozmente igualitaria, tenga en realidad el más pleno derecho de recortar palabras.

En definitiva, qué importancia tiene la historia de la literatura que nos enseña (ella sí) que en una oración puede estar resumida el alma de un personaje, de un espacio, de un mundo, del arte.

22.1.12

“Quien quiere ver solo lo que puede entender,
no tendría que ir al teatro, tendría que ir al baño”

Bertolt Brecht

26.12.11

Pájaro azul

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?

hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.

luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?

C. Bukowski

19.12.11

Habemus premio.

TroposLiterato, concurso literario de mi querido Joaquín V. González, consideró que cierto poema mío debería estar entre los ganadores de este último certamen.
Como los que me conocen saben que soy bastante inútil agradeciendo, voy a limitarme a confesar cuánta admiración le profeso a cada uno de los docentes que, pudiendo no hacerlo, de igual manera están en cada proyecto que se gesta, en cada reforma, en cada seminario, en cada pasillo. Algunos de ellos, y solamente por citar algunos, son Isabel Vassallo, Elisa Salzmann, Leonardo Funes, Augusto Trombetta, tantos. Tantos y tan increíblemente eficaces. No solo a ellos sino también a los alumnos que conformaron el jurado este año, nuevamente gracias por leer -me/nos- y alentarnos a producir, a crear.

Muchas, muchísimas gracias.

27.10.11

Desmitificador.

El mejor Cortázar es un mal Borges.
"Bueno, a Sabato no lo hemos tomado nunca muy en serio. Y sorprende un poco que alguien se lo pueda tomar en serio. Es un señor que tiene aristas muy risibles: esa vanidad, el malditismo... Malditismo que no condice con su personalidad. Es un señor perfectamente racional que juega al maldito. Así, se ve obligado a escribir constantemente en sus textos la palabra angustia, la palabra dolor... y claro, eso no funciona."


Cesar Aira, la puta que te parió.

22.10.11

Alejandra.

Se entiende que los escritores cargan con un par de obsesiones, tal vez dos o tres, y con ellas procrean un sinfín de combinaciones atroces. La pertenencia es una de ellas. El poeta inquiere sobre la razón de su pertenencia -o no- a un tiempo, un espacio, un lenguaje, sobre todo un lenguaje; y si hablamos de pertenencia, y de lenguaje, y también hablamos de argentinos, mencionamos el tango. El tango, la tristeza que se baila. Voz de las tierras distantes y siempre mejores que el indio, el porteño, el exiliado, se apropiaron como suya.
Ustedes, uruguayos, españoles, si alguna vez caminaron Buenos Aires, sintieron que las calles desiertas un domingo traían esa voz callada hace tiempo, porque el tango no puede hacerse en comunidades enormes que componen ciudades, es más bien un rito solitario, único de quien lo busca.
Sabato y Anibal Troilo supieron juntarse para fusionar las letras y la música, territorios tan unívocamente juntos; Ernesto pintó a Alejandra, de quien estoy perdidamente enamorada hace años. Sé que existe en algún caserón de Barracas, sé que duerme pacífica en un mirador, que respira lento y pausado, pero la acometen pensamientos salvajes: 'Como un bote a la deriva en un gran lago aparentemente tranquilo pero agitado por corrientes profundas'.

—Si con usted, Sabato, no escribo el mejor tango de mi vida, le juro que me pego un tiro en las pelotas.

"Alejandra" (1966)

He vuelto a aquel banco del Parque Lezama.
Lo mismo que entonces se oye en la noche
la sorda sirena de un barco lejano.
Mis ojos nublados te buscan en vano.

Después de diez años, he vuelto a tí solo,
soñando aquel tiempo, oyendo aquel barco,
el tiempo y la lluvia, el viento y la muerte:
ya todos llevaron, ya nada dejaron ...

Entre soledades y hondos dolores
en vagas regiones de negros malvones
estás, Alejandra, por cuáles caminos,
con grave tristeza, oh muerta princesa!

He vuelto a aquel banco del Parque Lezama.
Lo mismo que entonces se oye en la noche
la sorda sirena de un barco lejano.
Mis ojos nublados te buscan en vano.

Ahora tan solo la bruma de otoño.
Un viejo que duerme... las hojas caídas...
El tiempo y la lluvia, el viento y la muerte:
Ya todos llevaron, ya nada dejaron.

Letra: Ernesto Sabato
Música: Aníbal Troilo


22.9.11

En tu país debe estar anocheciendo. Te escribo ahora porque corro el riesgo de que me interrumpan y. Quizá, ya sabés. Es más fácil, hablo más sencillo, sin tanta vuelta inutilperifrásticamente. Estaba acurrucada en una ventana que mira a la calle Paso. Mi campo de visión se reducía a un espacio bastante pequeño pero también vasto y necesario. De los conductores solo llegaba a ver las mangas de los trajes, algunas apostadas cómodas bailando con los cambios del coche, otras no sé, estaban. Colgaban. Esos colgajos eran exactamente iguales, me podés creer? Cientos de tipos cortados por la misma condenada tijera, como si un modisto lleno de ira hubiera decidido trajear a 500mil hombres todos iguales, a modo de último escupitajo antes de suicidarse o de volverse panadero. Me comprendés? Qué desgracia terrible, y me acordaba de nosotros creyéndonos distintos, dueños de algo que los otros etc. Qué infierno terrible, y vos te acordás de Poe? De Baudelaire? Como les decian? A Poe el hombre en la multitud. Casi escribo 'de', me hubiera degollado a mí misma con el estilete de la tía. El hombre EN la multitud, despersonalizado a un nivel insoportable. De baudelaire y los otros, los que habian visto el infierno, lo verian en este mismo ruido? Lo ves a rimbaud caminando por Paris a estas horas y sintiendo que el universo le queda ridículamente grande? Y sabés que miraba a estos tipos, a los tipos metidos en sus trajes o los trajes metidos en los tipos y todos con Asuntos Importantes, que una como yo no entiende. Gran cantidad de empresarios, dueños de Cosas, respetados hijos de puta.
Entonces sentía nauseas y unas ganas de irme que no caben en esta hoja estúpida que te mando y que vaya a saber cuándo leerás, y vaya a saber quién seré yo cuando vos leas esto y sientas el horror que me oprime la garganta y me obliga a temblar acompasadamente, quién te dice que ya cambié y que estoy en El Molino viendo Otros Asuntos, quizás contándote que me acordé de una estación de trenes acá en Buenos Aires, y que tenía un nombre bastante extranjero como Melville y al que la gente sacaba toda poesía pronunciándolo mal.

6.9.11



qué hacer, pequeñísima urdiembre

infinitesimal tejido

si un amanecer te trae a los dolores,

a tus mil rostros de este día

y descubres (¡espanto!) no eres

lago, ni espejo,

sólo música de miedo y rechinar de goznes

y, por qué no, trapecista

que arrastra consigo una ausencia verdosa

y se mueve, muta, muerde, muere.

23.8.11

Le explicaron
En los diarios no se escriben los suicidios
Como si la omisión lograse evitar,
Vaya a saber,
Decenas, millones de muertos.

Amigos, hermanos, padres suicidados,
En todos un lazo violeta atado a la frente sudorosa.
En sus caras recelosas de misterio todas las sombras de la noche,
Todos los nombres de los santos.
Hermosos suicidios.
Prolijo monton de nadas esparcidas,
confirmando nada.
Allí la noche punzante
Aquí la luz y el niño que llora de
Sueño y frío, y la
Nada
Acumulándose.

Ella se miró a los ojos,
Se mordió los labios.

Ahogó un grito.

5.8.11

Una carta.

Nora:

Camino de su casa, al costado de las vías, un hombre vestido de fucsia. ¿Lo imagina? Con un pulverizador, arrojando colores cenicientos en el pasto, fumigando y silbando acompasadamente. Un paño en el rostro que lo proteje de inhalaciones y una gorra gastada. ¿Imagina, Nora, un hombre totalmente vestido de fucsia, teñido su cuello de fucsia, tiñendo de fucsia los pastizales con sus manos fucsias, las puertas de las casas, las vías, el tren..? ¡Un hombre que pinta el mundo, Nora! Ah , qué felicidad me llenaba el cuerpo.
Atardecía al llegar a Fontenoy Street. No puedo nombrar esa belleza. No puedo nominalizarla, Nora, ¿cómo reducir el tono rosáceo del cielo de Dublín a un sustantivo? Quizás tú sepas ayudarme, quizás el hombre fucsia que surca mis visiones pueda ayudarme.

Hoy la observé en ropa interior. Usted dormía, la quietud del cuarto me traía su olor hasta las narices, me depositaba despacio en ese rumor púrpura.
Mi amor es una cosa sucia, Nora.
Mañana la buscaré en las librerías del centro, sé que trabaja en alguna de ellas. Por ahora la llenaré de cartas, que es como llenarse de fantasmas; charlar con su ausencia y recordarla y multiplicarla y contarle que he inventado un poema, un fantasma, un ferrocarril, un aeroplano, el perfil de su rostro que yace aquí y me observa.

2.6.11

-Y digamé. ¿Usted bebe?
-No.
-Mire usted, hubiese jurado que bebía.
-¿Por?
-Por los ojos.
-¿Se ha de beber por los ojos? Infame.
-Por la expresión de sus ojos. No lo ha notado porque prefirió adoptar la conveniente postura de no mirarse de afuera para adentro. Pero yo, que sí puedo hacer eso, le digo lo que veo. No se ofenda.

En Pacífico las cosas ya no ocurren en patios con macetas ni música de radio. Un almacenero cierra el boliche, baja la persiana, a lo lejos los bocinazos de la avenida, forma tan solapada de la soledad.

-Mentiras. Hernández, antes del retiro involuntario, contaba que cuando miraba a los ojos a los reos sentenciados, se le erizaba la piel y sentía un frío en la nuca imposible de sostener. Como si fueran navajas, como si lo atravesaran, decía. Pero estaba loco de soledad, ese sí tenía razones para aniquilarse, y lo bien que hizo.
-Usted también las tiene. Déjese abstraer. Olvídese. Este pueblo está lleno de locos. Beba conmigo.
-No bebo.
-Bueno, desde ahora sí.

28.5.11

la lengua es forma, y no sustancia.

Uno ve el mar. uno percibe el viento. lo tangible, la sustancia.
pero yo hablo de la coyuntura que existe entre ellos, del roce imperceptible donde el viento o el suspiro forman nubarrones y huracanes. en esa mediación, en ese punto luminoso en la nada nocturna planeo presenciar el devenir de las cosas.
no ya en un lado o en otro.
Así también la lingüística; quizás me entregue un poco a ella porque comparte este gusto por las tibiezas bien entendidas y las articulaciones: ella incursiona en cómo tus ideas y tus palabras se tocan obscenamente. Ella explica porqué vos, en este momento, te detuviste en el adverbio 'obscenamente'; tus articulaciones producen formas, no sustancias. todo análisis ulterior al pensamiento es digno de ambigüedad.

'tal vez sea eso un árbol
o tal vez el amor.'

24.3.11

Negación del olvido.

Discurso pronunciado por Julio Cortázar en París durante el Coloquio sobre la Política de desaparición forzada de personas.

"Pienso que todos los aquí reunidos coincidirán conmigo en que cada vez que a través de testimonios personales o de documentos tomamos contacto con la cuestión de los desaparecidos en la Argentina o en otros países sudamericanos, el sentimiento que se manifiesta casi de inmediato es el de lo diabólico. Desde luego, vivimos en una época en la que referirse al diablo parece cada vez más ingenuo o más tonto; y sin embargo es imposible enfrentar el hecho de las desapariciones sin que algo en nosotros sienta la presencia de una fuerza que parece venir de las profundidades, de esos abismos donde inevitablemente la imaginación termina por situar a todos aquellos que han desaparecido. Si las cosas parecen relativamente explicables en la superficie - los propósitos, los métodos y las consecuencias de las desapariciones -, queda, sin embargo, un trasfondo irreducible a toda razón a toda justificación humana; y es entonces que el sentimiento de lo diabólico se abre paso como si por un momento hubiéramos vuelto a las vivencias medievales del bien y del mal, como si a pesar de todas nuestras defensas intelectuales lo demoníaco estuviera una vez más ahí diciéndonos:

“¿Ves? Existo: Ahí tienes la prueba”.

Pero lo diabólico, por desgracia, es en este caso humano, demasiado humano; quienes han orquestado una técnica para aplicarla mucho más allá de casos aislados y convertirla en una práctica de cuya multiplicación sistemática han dado idea las cifras publicadas a raíz de la reciente encuesta de la OEA, saben perfectamente que ese procedimiento tiene para ellos una doble ventaja: la de eliminar a un adversario real o potencial sin hablar de los que no lo son pero que caen en la trampa por juegos del azar, de la brutalidad o del sadismo y a la vez injertar, mediante la más monstruosa de las cirugías, la doble presencia del miedo y de la esperanza en aquellos a quienes les toca vivir la desaparición de seres queridos. Por un lado se suprime a un antagonista virtual o real; por el otro, se crean las condiciones para que los parientes o amigos de las víctimas se vean obligados en muchos casos a guardar silencio como única posibilidad de salvaguardar la vida de aquellos que su corazón se niega a admitir como muertos. Si basándose en una estimación que parece estar muy por debajo de la realidad, se habla de ocho o diez mil desaparecidos en la Argentina, es fácil imaginar el número de quienes conservan todavía la esperanza de volver a verlos con vida. La extorsión moral que ello significa para estos últimos, extorsión muchas veces acompañada de la estafa lisa y llana que consiste en prometer averiguaciones a cambio de dinero es la prolongación abominable de ese estado de cosas donde nada tiene definición, donde promesas y medias palabras multiplican al infinito un panorama cotidiano lleno de siluetas crepusculares que nadie tiene la fuerza de sepultar definitivamente. Muchos de nosotros poseemos testimonios insoportables de este estado de cosas, que puede llegar incluso al nivel de los mensajes indirectos, de las llamadas tele fónicas en las que se cree reconocer una voz querida que sólo pronuncia unas pocas frases para asegurar que todavía está de este lado, mientras quienes escuchan tienen que callar las preguntas más elementales por temor de que se vuelvan inmediatamente en contra del supuesto prisionero. Un diálogo real o fraguado entre el infierno y la tierra es el único alimento de esa esperanza que no quiere admitir lo que tantas evidencias negativas le están dando desde hace meses, desde hace años. Y si toda muerte humana entraña una ausencia irrevocable, ¿qué decir de esta ausencia que se sigue dando como presencia abstracta, como la obstinada negación de la ausencia final? Ese círculo faltaba en el infierno dantesco y los supuestos gobernantes de mi país, entre otros, se han encargado de la siniestra tarea de crearlo y de poblarlo.

De esa población fantasmal, a la vez tan próxima y tan lejana, se trata en esta reunión. Por encima y por debajo de las consideraciones jurídicas, los análisis y as búsquedas normativas en el terreno del derecho interno e internacional es de ese pueblo de las sombras que estamos hablando. En esta hora de estudio y de reflexión, destinada a crear instrumentos más eficaces en defensa de las libertades y los derechos pisoteados por las dictaduras, la presencia invisible de miles y miles de desaparecidos antecede y rebasa y continúa todo el trabajo intelectual que podamos cumplir en estas jornadas. Aquí, en esta sala donde ellos no están, donde se los evoca como una razón de trabajo, aquí hay que sentirlos presentes y próximos, sentados entre nosotros, mirándonos, hablándonos.
El hecho mismo de que entre los participantes y el público haya tantos parientes y amigos de desaparecidos vuelve todavía más perceptible esa innumerable muchedumbre congregada en un silencioso testimonio, en una implacable acusación. Pero también están las voces vivas de los sobrevivientes y de los testigos, y todos los que hayan leído informes como el de la Comisión de Derechos Humanos de la OEA guardan en su memoria impresos con letras de fuego, los casos presentados como típicos, las muestras aisladas de un exterminio que ni siquiera se atreve a decir su nombre y que abarca miles y miles de casos no tan bien documentados pero igualmente monstruosos. Así, mirando tan sólo hechos aislados, ¿quién podría olvidar la desaparición de la pequeña Clara Anahí Mariani, entre la de tantos otros niños y adolescentes que vivían fuera de la historia y de la política, sin la menor responsabilidad frente a los que ahora pretenden razones de orden-y de soberanía nacional para justificar sus crímenes? ¿Quién olvida el destino de Silvia Corazza de Sánchez, la joven obrera cuya niña nació en la cárcel, y a la que llevaron meses después para que entregara la criatura a su abuela antes de hacerla desaparecer definitivamente? ¿Quién olvida el alucinante testimonio sobre el campo militar “La Perla” escrito por una sobreviviente, Graciela Susana Geuna, y publicado por la Comisión Argentina de Derechos Humanos? Cito nombres al azar del recuerdo, imágenes asiladas de unas pocas lápidas en un interminable cementerio de sepultados en vida. Pero cada nombre vale por cien, por mil casos parecidos, que sólo se diferencian por los grados de la crueldad, del sadismo, de esa monstruosa voluntad de exterminación que ya nada tiene que ver con la lucha abierta y así en cambio con el aprovechamiento de la fuerza bruta, del anonimato y de las peores tendencias humanas convertidas en el placer de la tortura y de la vejación a seres indefensos. Si de algo siento vergüenza frente a este fratricidio que se cumple en el más profundo secreto para poder negarlo después cínicamente, es que sus responsables y ejecutores son argentinos o uruguayos o chilenos, son los mismos que antes y después de cumplir su sucio trabajo salen a la superficie y se sientan en los mismos cafés, en los mismos cines donde se reúnen aquellos que hoy o mañana pueden ser sus víctimas. Lo digo sin ánimo de paradoja: Más felices son aquellos pueblos que pudieron o pueden luchar contra el terror de una ocupación extranjera. Más felices, sí, porque al menos sus verdugos vienen de otro lado, hablan otro idioma, responden a otras maneras de ser. Cuando la desaparición y la tortura son manipuladas por quienes hablan como nosotros, tienen nuestros mismos nombres y nuestras mismas escuelas, comparten costumbres y gestos, provienen del mismo suelo y de la misma historia, el abismo que se abre en nuestra conciencia y en nuestro corazón es infinitamente, más hondo que cualquier palabra que pretendiera describirlo.
Pero precisamente por eso, porque en este momento tocamos fondo como jamás lo tocó nuestra historia, llena sin embargo de etapas sombrías, precisamente por eso hay que asumir de frente y sin tapujos esa realidad que muchos pretenden dar ya por terminada. Hay que mantener en un obstinado presente, con toda su sangre y su ignominia, algo que ya se está queriendo hacer entrar en el cómodo país del olvido; hay que seguir considerando como vivos a los que acaso ya no lo están pero que tenemos la obligación de reclamar, uno por uno, hasta que la respuesta muestre finalmente la verdad que hoy se pretende escamotear. Por eso este coloquio, y todo lo que podamos hacer en el plano nacional e internacional, tiene un sentido que va mucho más allá de su finalidad inmediata; el ejemplo admirable de las Madres de la Plaza de Mayo está ahí como algo que se llama dignidad, se llama libertad, y sobre todo se llama futuro.

veinticuatro de marzo

llorá nomás, botija, son macanas que los hombres no lloran.
aquí lloramos todos, gritamos, berreamos,
moqueamos, chillamos, maldecimos,
porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse
llorá, pero no olvides.
Mario Benedetti
es quizás un refugio cálido saber que una generación fue asesinada (y no sólo la carne, se atentó
contra el cimiento del hombre: su pensamiento, su derecho intrínseco de ser) pero
que otra resurge en su lugar, generación siempre inquieta en el devenir circular
del tiempo, tan plagado de hombres necios.




23.3.11

político

'Ahí está:
No demasiadas resacas
No demasiadas peleas con mujeres
No demasiados neumáticos desinflados
Nunca pensó en el suicidio

No más de tres dolores de muelas
Nunca se saltó una comida
Nunca estuvo encarcelado
Nunca estuvo enamorado

7 pares de zapatos

un hijo en la universidad
un coche que no tiene más que un año
pólizas de seguros
un césped muy verde
cubos de basura con tapa hermética.

seguro que lo eligen.'

C.Bukowski.

2.3.11

originalmente lo dijo tu vieja, yo sólo tomé nota

'La reja es un momento terrible para la sensibilidad,
la materia.'

1.2.11

aleja

oculto en la dicha de los locos
el dibujo del tiempo que ahora
es el perfil / traición de un cuervo, ¡oh!
picuda dubitación terrupta.

quizás tres dedos de una ninfa que bordean
la espalda, el piano y un reflejo,
la tarde, una calle de San Telmo
abstraidos, ajenos y soñando.

(tristísima ninfa en Buenos Aires
pasaje furtivo nos aleja
del prístino río en primavera)

7.1.11

Es un sueño recurrente: un yo pensante que se debate entre interminables cavilaciones para llegar a un punto determinado, que llamaremos casa. No importa ya a quién pertenece. Es una casa. A una cuadra, una calle de tierra; a cuadra y media, una estatua pequeña para un dios rojo. Soy yo, caminando o corriendo el interminable trayecto que separa esa casa de la mía.
No siento calor pero gotas gruesas de sudor me corroen la frente, se inmiscuyen en el camino de mi espalda, bordean la cintura y se esfuman.
Está mal, no debiera soñar esto.
En el sueño no me cuestiono, es simplemente una realidad concreta y tangible, no hay otra aseveración posible que la expresión de lo soñado. Me dejo llevar, me conviene. Sé que entrar en la casa-que-no-es-la-misma me supondrá, al menos, alguna pérdida: quizás la pequeña ventana del cuarto superior ya no existe, quizás en su lugar haya una copia chiquita de un Van Gogh, un disco de Bach, un corpiño.
Ya dentro, claro, la casa no es como la recordaba. Mi mente pugna por modificar todos los detalles posibles que denoten un choque entre los años pasados y estos. Algo me prepara para su aparición, para que ella intervenga; el autoconvencimiento de lo nocivo me lleva a modificar los escenarios, no quiero que aparezcas como que aparecerás, sobre todo por el pobre imbécil que ahora duerme ahí, a pasos tuyos. Él no sabe. No siento las gotas pero ahora sí siento calor y me sofoca. Estoy subiendo tus escaleras. Estoy viendo la puerta de metal, parece derretirse pero sé que estás del otro lado, sé que estás pero, ¡Dios! ojalá no me despierte, ojalá no me despierte y la conscienc...
Algo me arrastra del pelo aunque intente quedarme.

20.12.10

"Es de tarde, llueve. Vivir es triste en una casa sola. Paula lee poco, apenas toca el piano. Quisiera algo, no sabe qué. Quisiera no tener miedo, evadirse. Piensa en Buenos Aires; acaso en Buenos Aires, donde no la conocen.
Acaso en Buenos Aires.
Pero su razón le dice que mientras se lleve a sí misma consigo el miedo ahogará su felicidad en todas partes. Quedarse, entonces, y ser pasablemente dichosa. Crearse una dicha hogareña, envolverse en el cumplimiento de mil pequeños deseos, de los caprichos minuciosamente destruidos en su infancia y su juventud. Ahora que ella puede, que lo puede todo. Dueña del mundo, si solamente se animara a...
Pero el miedo y la timidez le cierran la garganta. Bruja, bruja.

Para las brujas, el infierno."

J.C

11.11.10

La Fama.

El poeta la vio pasar, aprisa; y aprisa corrió tras ella y se quejó:
—¿Y nada para mí? A tantos poetas que valen menos ya los has distinguido: ¿y a mí cuándo?
La Fama, sin detenerse, miró al poeta por encima del hombro y contestó sonriéndole mientras apresuraba la carrera:
—Exactamente dentro de dos años a las cinco de la tarde, en la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras, un joven periodista abrirá el primer libro que publicaste y empezará a tomar notas para un estudio consagratorio. Te prometo que allí estaré.
—¡Ah, te lo agradezco mucho!
—Agradécemelo ahora, porque dentro de dos años ya no tendrás voz.

-Imbert

3.11.10

proyección.

Y era lógico, dejaría de escribir en el punto álgido de las mejores creaciones. De alguna manera así consagraría alguna victoria, algún espectro de victoria que cupiera en la rutina desganada, que se abriera paso como una sabiduría merecida.
Cuando logre poner estas palabras -que acaso ahora son aire, porque las digo, quedamente, aunque con voz clara, al oido del pobre Tom- en papel, estaremos, lo que se dice, en casa. Ya no en la estereotípica casa de malvones que imaginara de pequeña, la balaustrada y la enredadera, las incontables arañas. Esto será más bien una pausa en la marea de la nada en la que nos hundimos tanto, y... ¿Qué, Tom? No, no entendés porque no hablo para explicarte nada. Sería sencillo poner esto en palabras entendibles para vos, no te culpo, sos pequeño. Como todo lo que te rodea.
Lo que pasa, Tom, es que no puede irse por la vida achicando los discursos, las ideas, los mundos, a causa de un interlocutor abyecto y desganado, miserable y tan pobre gente como todos esos que ves detrás de la ventana del tren, tan aparentemente afligidos por la lluvia.
Te decía, sí. Será una pausa, un lugar de paso. Como un aeropuerto. Arribaremos repletos de valijas, de cacharros. Esos que ahora nos niegan, sí. No te preocupes, yo retomaría la escritura y vos jugarías, incansable, con un mechón de mi pelo lacio. Jugarías.
Tom, el tigre es un jardín que juega.

24.9.10

Eficaz el ligero de espíritu
que logra desaprenderse, trabajosamente,
de sus ataduras mundanas.
Feliz aquel desconocedor de tales avaricias de la carne
e inmortal el que,
habiéndolas visto y saboreado,
las desprecia.

25.8.10

Nada ansío de nada,
mientras dura el instante de eternidad que es todo,
cuando no quiero nada.

19.6.10

OH HAI GUISE


Se dijo alguna vez que la definición de locura es intentar la misma cosa un sinnúmero de veces esperando resultados diferentes.

Este blog que otrora alimentó las bocas vacías del intelecto con dosis homeopáticas de Rimbaud y Artaud, se ve hoy subsumido en el más sincero de los emboles. Totalmente despreocupado y croto, nuestro roñoso antro vuelve al ruedo de la mano de los de siempre, Pablo ("en el principio era Heráclito, vieja" -Juan 1:1-3), los agazapados stalkers, algún cazatalentos timidón que no se anima a pedirme que publique en Página 12 (?)... en fin.

A todos ellos, a ustedes, hola.

25.3.10


El más viejo de los dioses había muerto. Un pacto entre otros dioses igualmente añejos rezaba 'si el universo llora, se le concederá el don de la resurrección'.
Cierta noche el universo entero recordó y lloró, excepto un solo ser. La lágrima negada. Es por eso que incluso hoy todos lloran por dicha lágrima y conocen la amargura, y son humanos y mortales.

26.2.10



"por veredas de sueño y habitaciones sordas
tus rendidos veranos me acechan con sus cantos
una cifra vigilante y sigilosa
va por los arrabales,
llamándome y llamándome"

22.2.10

"Sí, pensó Clemens, al shock room. Tóquenle una docena de discos de jazz, pásenle un frasco de clorofila por la nariz, pónganle hierva bajo los pies, bañen el aire con perfume de Chanel, córtenle el pelo, arréglenle las uñas, tráiganle una mujer, grítenle, golpeen y hagan ruido; fríanlo con una corriente eléctrica, llenen los abismos y las hendiduras, ¿dónde está la prueba? Es imposible pasarse la vida inventando pruebas. Es imposible entretener a un bebé con sonajeros durante toda la noche, y todas las noches durante 20 años. Alguna vez tendrán que detenerse. Y entonces volverán a perderlo. Y eso si alguna vez les presta atención".

Nunca fui joven. Lo que fui o pude ser, está muerto. Siempre pensé que uno muere todos los días, y que los días son como cajones, ¿no?, con su tapa y todo. Y no hay que volver atrás, ni levantar la tapa, pues uno muere un par de miles de veces, uno come, respira, el corazón late millares y millares de veces, uno despierta, uno hace el amor, uno deja un montón de cadáveres y todos con una muerte distinta, con una expresión cada vez peor.
"Te apartas de tí mismo de ese modo", fue la respuesta.

5.2.10

"[...] Acuérdese de aquel adagio hindú que cita Schopenhauer: no hay loto sin tallo. O como decía el latino: nihil est sine ratione.

Hasta el sabio, canta el coro en el Prometeo encadenado, hasta el sabio tiene que doblar su rodilla ante Adrastea. Adrastea es lo inevitable. La rueda del Karma. What is done, cannot be undone, dicen en Macbeth. La teoría del Nous. Los demás tipos han vivido en Babia. Ahora están estupefactos. Son todas buenas personas, pero muy ignorantes, gente que no ha leído, que no ha profundizado, que no ha salido nunca del medio metro cuadrado donde nacieron. Entonces ¿cómo voy a hablar del mar con la rana que nunca salió de su charco? Gentes así no están capacitadas para interpretar, para juzgar in tuitu personae. Se quedan con el contorno, se conforman con la fachada postiza del mundo. En cambio, y permítame la vanidad, yo no, yo soy de aquellos que no ignoran que la realidad tiene dos caras, qué, dos caras, veinte caras, cien caras, y que la cara que más a menudo nos muestra es falsa y hay que saber buscarle la verdadera."

26.1.10

II

la vacuidad de sonido o ausencia tonal, de manifestación innegable en ciertos círculos humanos, posee cualidades intrínsecas como ser: pánico abyecto a la Nada (por la inmediata comprensión de su magnitud) y el consecuente horror vacui que, paradójicamente, puebla el entorno inmediato.

25.1.10

prima facie

mediante un ligero ajuste reaccional el sujeto entrará en crisis. entendemos por crisis aquéllas instancias místicas y necesarias que el yo adquiere en la posterior recopilación de experiencias de vida al rozar (simbólicamente) su punto cúlmine. sentidos: abnegados. razón: corrompida. inminente destrucción de instancias psíquicas. consecuente elaboración del duelo; resultados:
-azarosamente o por razones nimias elige contubernalis (cuyo proceso crítico será necesariamente igual o más leve que el propio), reacomodación parcial o definitiva.
-desiste.

la segunda opción puede incluir o no destrucción corporal masiva, si bien en la mayoría de los casos conlleva a la fase II [instancias de las cuales se establece una indudable 'progresión regresiva' (dado el empeño del sujeto en volver a la fase 0, previa al nacimiento, al nihil, lo hiperbóreo)]

7.1.10

'¿Por qué tan lejos de los dioses? Quizá por preguntarlo.
¿Y qué? El hombre es el animal que pregunta.
El día en que verdaderamente sepamos preguntar, habrá diálogo. Por ahora las preguntas nos alejan vertiginosamente de las respuestas. ¿Qué epifanía podemos esperar si nos estamos ahogando en la más falsa de las libertades, la dialéctica judeo-cristiana? Nos hace falta un Novum Organum de verdad, hay que abrir de par en par las ventanas y tirar todo a la calle, pero sobre todo hay que tirar también la ventana, y nosotros con ella. Es la muerte, o salir volando. Hay que hacerlo, de alguna manera hay que hacerlo. Tener el valor de entrar en mitad de las fiestas y poner sobre la cabeza de la relampagueante dueña de casa un hermoso sapo verde, regalo de la noche, y asistir sin horror a la venganza de los lacayos.'

3.1.10



Vuelta por el universo
-cada vez más lejos-











1.1.10

.


Tienes a ratos
la cara del exilio

ese que busca voz en tus poemas.

Mi exilio es menos duro,

le sobran las defensas,
pero cuando te llevo de la mano
por una callecita de París

quisiera tanto que el paseo se acabara

en una esquina de Montevideo

o en mi calle Corrientes

sin que nadie viniera a pedir documentos.

21.12.09

-Et tous nos amours -vociferó Emmanuèle.

-Et tous nos amours -dijo Oliveira, tirándose en el banco y buscando un cigarrillo-. Esto, vieja, ni Heráclito.

-Tu me fais chier -dijo Emmanuèle, poniéndose a llorar a gritos-. Et tous nos amours -cantó entre los sollozos. Oliveira oyó que los policías se reían, mirándolos por entre las rejas. "Bueno, si quería tranquilidad la voy a tener en abundancia. Hay que aprovecharla, che, nada de hacer lo que estas pensando." Telefonear para contar un sueño divertido estaba bien, pero basta, no insistir. Cada uno por su lado, la hidropesía se cura con paciencia, con mierda y con soledad. Por lo demás el Club estaba liquidado, todo estaba felizmente liquidado y lo que todavía quedaba por liquidar era cosa de tiempo.

18.12.09

le patient est isole

sé sabia, Pena mía, y permanece en calma.
reclamabas la Noche; ya desciende, hela aquí:
envuelve a la ciudad una atmósfera oscura
a unos la paz trayendo y a los más la zozobra.
mientras que la gran masa de los viles mortales,
del Placer bajo el látigo, ese verdugo impávido,
cosecha sinsabores en la fiesta servil,
ofréceme tu mano, Pena mía, ven aquí,
lejos de ellos. Mira balancearse los años transcurridos
con vestidos ridículos, sobre las balaustradas
del cielo; la nostalgia burlona ya emerge de las aguas;
descansa bajo un arco el moribundo sol
y, tal enorme sudario rezagado, hacia Oriente,
Oye, querida, oye cómo avanza la Noche.



-Cuadros Parisienses- imagen: Gottfried Helnwein.

16.12.09





























horror vacui







































(Gottfried Helnwein, Antonin Artaud). Pasa de vez en cuando y es casi peligroso que pase, me obsesiono tanto con algo que lo termino rompiendo.
Y cuando está muerto e inútil lo miro, condescendiente, pregunto qué hice.
Siempre tarde, claro.


14.12.09

funny fact

"Amenazas a CFK". La tratan de pescado, de fondo suena la marcha militar, proponen matarla o-algo-así.

No me causó gracia -más allá de realmente detestar su política de gobierno no creo que la mejor manera de arreglar las cosas sea matándola- que le dijeran pescado o yegua , me resultó interesante el paralelismo casi premonitorio, ese CFK que al oído se confunde, JFK, CFK, un poco como vaticinando algo.

Juro que cuando mi madre escucha radio 10, al bendito negro oro y al secuaz asexuado y nunca bien ponderado Feinmann, recuerdo [ esto ] y estallo en risas y confeti.

8.12.09

.


amagando una contorsión exótica, desdeñando los improperios del verano -y algo de inevitable y de dolor-, una obra de Bach que remite a otra cosa, murder by death o la letra execrable de algún tango que alguna vez supo apenas emocionarme hasta las lágrimas. Otra más y ya se desdibujan dos planos, el despierto y el otro, tan calmo que recorta un cello del fondo mientras el destino parece una cosa tan boba desde acá, o ya no importa, o sólo se oye la ausencia de notas y el círculo perfecto que describe un arco.

y la renuncia cobarde de la primavera, prima mustia del frío que me mantiene a flote entre los vivos, que se aleja en medio de un reproche irrenunciable.

5.12.09

cómo romper la magia del existencialismo en 3 sencillos pasos


El gato duerme a mi lado, afuera llueve, hace un poco de frío, siento el peso de mis años en la espalda como un cuchillo afilado que me apura a vivir cosas locas, quizás por la certeza bien fundada de que voy a morirme pronto. Como sea, me voy meditando sobre una de las 173 frases de N. aplicables a la vida.

el hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, una cuerda sobre un abismo.

4.12.09

Un año

Parece mentira, pero cumplimos un año. No fue fácil; hubo que sentarse a crear, hubo que copiar y pegar. El trabajo fue arduo pero compartido, porque yo escribo y ustedes leen, si no leyeran yo no escribiría, o escribiría pero eso no importaría porque (...)
Si bien lo que se leé acá está en modo descarga espiritual, de ninguna manera es mi estricto modus vivendi, eso está en otro lado que -por supuesto- no será visto jamás, al menos no por ustedes, simples mortales.


Pitos, matraca, roxette en la terraza y a festejar con todos nuestros ídolos de la infancia, Roberto Plant, Tito Puente, Polino,
Nietzsche, Sandra Bullock, China Zorrilla, Cortázar, yo (Scarlett Johansson), Lynch, en fin, todos los que hicieron esto posible.

Enjoy it.

29.11.09

Here comes the sun



Si alguien no me hubiera dado a conocer la música que más me llena el alma, estaría probablemente muerta.
Siento -creo- que el poder de la música no reside necesariamente en sí misma, las significaciones que uno mismo le da la vuelven estrictamente fundamental; y ahora vendría bien esa fracesilla de Nietzsche pero como no la recuerdo al pie de la letra mejor no la pongo.
Algo como "la vida sin música sería una poronga de ésta magnitud" *gesto con las manos*

Cómo me gusta el existencialismo.



24.11.09

Silvino recomienda

"PARÍS ERA UNA JODA bárbara"

Ernesto Heminway nos sorprende ahora, como siempre, con la reedición de su libro (alabado por la crítica, defenestrado por los lectores que alegan
ES UNA MEZCOLANZA INMUNDA DE GENTE QUE NADA QUE VER).
A ver Ernestito con qué nos salís ahora.








Falta poco y blog cumple un año, el lector menos sesudo, el que lee lo que escribo, me comprenderá cuando digo que mi intención más sincera es, justamente, hacer un buen rejunte de cuestiones como ponerme en pedo con Bayley's o sodomizar a Polino y festejar, porque qué es la vida sino eso, un
a orgía de problemas y satisfacciones de proporciones bíblicas

23.11.09

"Los espejos son gratis 
pero qué caro mirarse de verdad, y cómo verse
que no sea saludo a precio fijo
postal con la vista de la torre
inclinada.
Los perros rabiosos son gratis
por esas cosas nunca paga nada
en cambio este felipe
esta tacita
de tapioca
o el capuchino del amanecer

ticket seguro
cero ochenta y el servicio

quizá lo encuentre comprendido,
quizá no.

El sol es gratis
y esta goma de lápiz
cero cincuenta
pague para destruir!
Los gatos
son gratis
La viruela boba

los accidentes
el humito
que da prestigio a la locomotora de los maniseros.
Los eclipses son gratis
tan bonitos y los discursos

en la Plaza de Mayo.
Una nación
que lo hace todo por sus hijos.
Lea
la guía con el plano: dos cuarenta.
El amor es gratis
paga al final
o bien

le pagan (depende de la suerte o la corbata).
Precios variables: Lin Yu Tang
Boca Júniors

usted lo ve
lo prueba
y se lo lleva.

La muerte es gratis.
Una
dos
y
tres

una cucharada para papá
y otra para mamá
así lindo el nene".


J.C

13.11.09

Paris

fue como no haber estado allí.
Céline se había ido.
no había nadie allí.
París fue un bocado de aire azulado.
las mujeres pasaban como una inhalación como si tu nunca
fueras a ATREVERTE a irte a la cama con
ellas.
no había ningún ejército por ahí.
todos eran ricos.
no había pobres a la vista.
no había viejos a la vista.
cuando te sentabas en una mesa en un café
te caían celosas miradas
de los demás
asiduos
quienes estaban seguros de ser
más importantes que
tú.
la comida era demasiado cara para comerla.
una botella de vino te costaba
tu mano derecha.
Céline se había ido.
hombres gordos fumaban cigarros convirtiéndose en
gloriosas bocanadas de humo.
hombres delgados permanecían sentados muy estirados y charlaban
únicamente entre sí.
los camareros tenían los pies grandes y estaban seguros
de ser más importantes que
nada y
que nadie.
Céline se había ido.
y Picasso se estaba muriendo.
París fue absolutamente nada.
vi a un perro que parecía un
lobo blanco.
no recuerdo haber abandonado
París.
pero debo de haber estado
allí.
fue de alguna manera como dejarse
una revista de moda en una
estación de tren.


Bukowski

3.11.09















un búho de Minerva vuela bajo en el atardecer naranja del olimpo.
abstraído planea y respira el aire cambiante del solsticio,
se posa en una rama.
alguien lejano cuenta que llora.
esconde el rostro marchito en las alas y despide al sol;
es que volverá a verlo en invierno,
lejos del humor agrio de la primavera,
del calor de los hombres.



31.10.09

tengo muchas ganas de manchar esta blancura horrenda parece todo muy pensado y lógico limpio detesto las cosas limpias y blancas me enferman me cortaría las manos pero no es físicamente posible quedaría una
ninguna idea del estilo es posible es estúpido la gente como yo aprende con el tiempo se adoctrina a la gente como yo la limpian y al final es blanca como esto
y dios
cómo lo odio

.



'en realidad poco me importa
que tus senos se duerman
en la azul simetría de otros senos.
Yo los hubiera hollado
con la cosquilla de mi roce
y te hubieras reído justamente
cuando lo necesario y esperable
era que sollozaras'


30.10.09

.






















después, quizás, ya no lo sé
las garras en tus senos, colmándote































25.10.09

Birdman solicita:

Saber quién fue el autor del segundo comentario de la siguiente entrada:

http://imagenparaunojocortado.blogspot.com/2009/07/no-se-comprende.html

TENER EN CUENTA los siguientes ítems:

-hacerse pasar por el responsable para ganarse mi simpatía no vale.
-aguante Sandra Bullock en esos papeles superficiales y absurdos donde la apreciamos en semi bolas, oh sí.
-nadie se gana mi simpatía.
-si el responsable se hace presente subo un video mío bailando Jingle Bell vestida de santa claus
*anexo1: o bailando Roxette en la terraza vestida de pitufo

Estoy aburrida, tengo tarea de psicología pero ya saben, la capacidad craneana disminuye los domingos, y más si hay sol y tengo el culo cuadrado de estar sentada. Voy a hacer un radioteatro con escenarios perfectamente posibles, cosas que le pueden pasar a uno todos los días, me pudrí de la poesía, eso en lo empírico no sirve para nada (no me lo nieguen, desubicados, acá la palabra la tengo yo).

Vamos.

1- Soledad Silveyra asoma la cabeza por la puerta del aula, presa de la verguenza (es vergonzosa cuando no toma) y con la voz medio quebrada pregunta "podemos entrar para hablar de las elecciones del centro de estudiantes?". La profesora les da el sí, Sole entra, secundada de cerca por china zorrilla, que mira un poco sin entender el alboroto.
Soledad mueve las manos, se esfuerza, ante las evasivas y los ataques a oktubre. Cuando se acaba la ponencia les arrojamos tomates, en especial a china, pero no les importa porque el rojo les hace juego con los estandartes.
(Milanesas de soja, pebetes de jamón y queso, termidor en caja y mucha cadera, un reviente total).

2- Suena el teléfono en la residencia de matías alé, matías se levanta en calzoncillos a atender. Es Soledad Silveyra, está ebria de nuevo.

-Hola lallllola está agustín?
-No, estoy incomodín.

(redoble de platillos, gritos, revolución, aplausos)


Créditos
Lindsay Lohan: China Zorrilla
Matías alé: Erik Erikson
Soledad Silveyra: Barry White
Profesor: Gastón, el gay de gran hermano
Tomas aéreas, tomas de China en cuerpo a tierra y escenarios varios: fuerza aérea nacional
Yo: Scarlett Johansson



Feliz navidad chicos

21.10.09

'

preguntó por el alba. ya vendría.

sólo quedaba sentarse a esperar,

a notar que el espacio insondable entre los seres no es más que

la continuación natural de los sucesos, del devenir

de las noches y los días.

no comprendo –los sonidos bailaban en su lengua-,

no comprendo.

y sonreímos un poco porque se sintió como si una brisa de verano

nos hubiera tocado las caras.

sé finalmente el deber de la conciencia

el paso del tiempo, el saber que

respiro

que bailoteo a veces

entre la luz del universo

hasta que de nuevo la noche;

como hecha de barro y

moldeada por un escultor mediocre

al que deberíamos temerle.

oculta, agazapada, sosegada,

la miro, es frágil y breve.

tu oscuridad no me asusta –le digo

me sos amigable, charlemos un rato.

no es que la ame, ni que

siempre la haya amado.

no es eso, es que

no puedo mirar al sol.