1.2.11

aleja

oculto en la dicha de los locos
el dibujo del tiempo que ahora
es el perfil / traición de un cuervo, ¡oh!
picuda dubitación terrupta.

quizás tres dedos de una ninfa que bordean
la espalda, el piano y un reflejo,
la tarde, una calle de San Telmo
abstraidos, ajenos y soñando.

(tristísima ninfa en Buenos Aires
pasaje furtivo nos aleja
del prístino río en primavera)

1 comentario:

El libertario del metal dijo...

Siempre hay una calle de San Telmo en algún lugar...hasta en Europa