13.1.09

la niña dormida pronunciaba sílabas y cerraba los párpados frenéticos.

(el mar es negro de noche,
el mar es negro)

la niña dormida reivindica luchas olvidadas de héroes pútridos, de guerras
muertas.
en el octavo día, lascerados los párpados, cuenta
las veces que
cuenta.

(el cielo y el mar son uno,
aunque el cielo huya)

2 comentarios:

Seg dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
El libertario del metal dijo...

Me alegro que al final lo hayas pasado del celu! Está muy bueno, las inmensidades en un punto se juntan, el mar es el cielo y viceversa, las distancias no existen, el arriba y el abajo se invierten y entonces el ser humano se enfrenta a su propia finitud. Besos