30.5.14

Carmen LXXIII, Catulo



Desine


El poema (se) abre con un verbo en imperativo; la 2da persona del singular que debería ejecutar la orden –y no parece lograrlo- es el mismo Catulo.


Desine de quondam quicquam bene uelle mereri


Aut aliquem fieri posse putare pium.


Este “dejar de esperar” es la lenta retirada del amante derrotado que ya no espera nada del otro lado de la puerta. Sabe que la amada (ahora sí, amada, no como en XLII) y, por extensión, omnia (todo el mundo, todos en el mundo) no responderá al llamado.




Que del otro lado de la puerta no hay nadie.

13.3.14

Cosas que hacen latir deprisa el corazón

Gorriones que alimentan a sus crías. Pasar por un lugar donde juegan niños. Dormir en una habitación donde juegan niños. Dormir en una habitación donde se ha quemado incienso. Advertir que un elegante espejo chino está un poco empañado. Ver a un caballero que detiene su carruaje frente a nuestro portón y ordena a sus servidores que lo anuncien. Lavarse el pelo, acicalarse y ponerse ropas perfumadas. Aunque nadie lo vea, sentimos un íntimo placer.




Es de noche y uno espera una visita. de pronto nos sorprende el sonido de las gotas de lluvia que el viento arroja a las persianas".


(de El libro de la almohada, Sei Shonagon, poetisa del período Heian).

Pienso: esta mujer describió (con más sutileza, dulzura y poesía de las que yo podría aspirar jamás) las mismas cosas que yo describiría hoy (si, por ejemplo, usara mi diario).
Entonces, o soy una cortesana china del año mil, o la vida sigue pasando por los mismos hermosos y perfumados lugares, a pesar de los milenios.

13.1.14

Mención aparte...

...merece esta joya de la narrativa contemporánea, mezcla de inventiva, ocio, gramática estructural y discapacidades motrices:

http://memoriasdeundocenteretardado.blogspot.com.ar/

Del puño de mi amiga, profeta, amante, vecino, gurú: Eva, mi cómico oficialista, psiconauta del inconsciente, boludo autóctono.
Me encantan las enumeraciones.


Gracias por todo,

la Redacción.

27.12.13

Me lloro un poco.
Estoy muerta.
Mi féretro es pequeño.
Féretro de niñamujerniña.
Hay jazmines y colores.
Y vino y flauta y Pan.
Esta mañana he muerto
Y todavía me celebro
Escribir: verbo de tercera conjugación.
Igual que parir pero más regular.
Igual que morir pero más lento.
La correlación verbal es la siguiente:
Se muere un poco, se escribe mucho
y se pare el poema.

17.12.13

días de leer con voracidad de monstruo
con garras de monstruo
por todo este tiempo de leer sin gusto.
volver al libro y que afuera crezcan
desproporcionadas:
las enamoradas del muro
el muro
las niñas
las extremidades
las uñas.

y que acá, quietito,
se venga el miedo
(tan callando)





23.11.13

Muchas veces

(para borrar del pizarrón tus muñequitos
y no dejarme más
que una ventana sin estrellas)





14.10.13

"allí están las ventanas
que te dan un pretexto 
para abrir bien los brazos.

asómate al marítimo
bullicio de las calles.

¿no oyes una sirena
que llama desde el puerto?"
O.Girondo

el sol derrama una tristeza aérea 
en los aleros de las casas
que ya ennegrecen los deshabitados patios.

alguien dice:
-mundo, rostro, estrella.
y se regocija y abre sus fauces
y apela al acorde conocido a fuerza
de repetirse,

pero, ¿cómo volver el rostro,
si aquí y ahora la tardenoche,
las enredaderas degluten sin pausa (¿las oyes?)
los pisos, los muros, las ciénagas?

este después de hora,
atroz coincidencia que -pudiendo ser otro-
es aquí, es este

(le falta un final al poema;
se niega a concluir 
como la niña en la plaza desea -y más que eso-
un infinito tiempo de arena y hamacas).

9.10.13

Hola.

Me llamo Francisco De Narváez y tengo un plan.

Ahora, en serio, ¿cómo volver? ¿Digna, solemne, literariamente? ¿Sabrán que escribo igual de mal y que me corté el pelo como-un-pibe? Ya veremos.
Según blogger, la gente llega a este blog por googlear 'el fracaso de recursar'.
No podemos estar más orgullosos.



Hasta siempre, que es muy pronto,

La Redacción.

30.3.13


"Sólo buscaba un lugar más o menos propicio para vivir, quiero decir: un sitio pequeño donde cantar y poder llorar tranquila a veces. En realidad no quería una casa; Sombra quería un jardín.


-Sólo vine a ver el jardín -dijo.


Pero cada vez que visitaba un jardín comprobaba que no era el que buscaba, el que quería. Era como hablar o escribir. Después de hablar o de escribir siempre tenía que explicar:


-No, no es eso lo que yo quería decir.


Y lo peor es que también el silencio la traicionaba.


-Es porque el silencio no existe -dijo.


El jardín, las voces, la escritura, el silencio.


-No hago otra cosa que buscar y no encontrar. Así pierdo las noches. Sintió que era culpable de algo grave.
-Yo creo en las noches -dijo.


A lo cual no supo responderse: sintió que le clavaban una flor azul en el pensamiento con el fin de que no siguiera el curso de su discurso hasta el fondo.


-Es porque el fondo no existe -dijo.


La flor azul se abrió en su mente. Vio palabras como pequeñas piedras diseminadas en el espacio negro de la noche. Luego, pasó un cisne con rueditas con un gran moño rojo en el interrogativo cuello. Una niñita que se le parecía montaba el cisne.


-Esa niñita fui yo -dijo Sombra.


Sombra está desconcertada. Se dice que, en verdad, trabaja demasiado desde que murió Sombra. Todo es pretexto para ser un pretexto, pensó Sombra asombrada".



A.P

26.3.13

/ no es verdad que vendrá, no es verdad que no vendrá /  (A. P)

¿Por qué preguntarlo?
El hombre es la bestia que pregunta.
Ahora solos en una plaza,
un asiento verde, garúa.
De golpe la ausencia violenta como el zarpazo en el rostro
de un animal sangriento, legendario.
¿Quién no vino?
Algún cifrado elemento falta.
Entonces toda yo bajo las reminiscencias de sus ojos.
¿Por qué tu visión fantasmagórica redondea el caliz
de estas horas?
es que sencillamente sus manos
así, levísimo, imperceptible.
pero qué innecesario preludio,
tú lo hubieras edificado simple,
transparente,
le hubieras construido un templo a las bestias erigido sobre
huesos y llantos
que son míos.

solo un hambre de noche un silencio y
una mano que se ata al silencio de
otra mano que se entromete en
el incendio,
este verde demasiado oscuro.

y ya basta, que despierte entre silencios
y que te cuides de mi nombre.

6.3.13

Sie.

"Algo quiero anotar sobre mi labor. Me han reprochado su pobreza de vocabulario y de rimas. Deliberadamente la busqué. Creo que sólo pueden conmover las palabras comunes, no las que falsamente da el diccionario, y que las rimas raras distraen, detienen y sorprenden".
J. L. Borges.


Lo escribo de este modo y no de otro.
ya se acerca vestida con la forma del sueño y
se va, lento.
Se acabó la cosa que llaman tiempo y
la forma no vuelve.
No vuelve y se acaba.
Se aquietan las aguas y ahora
es el río el dormido.
El que duerme.
Se duerme mi río.

¿Y ahí sí estará,
acaso,
sonriéndose toda,
ella?


28.8.12

No posteo porque me olvido el nombre del blog.


la diatriba de la costumbre
una cuchara, una taza y un cuchillo
acorde obediente que anuncia
el vacío momentáneo que precede a la mañana

soy en la noche
en el proyecto del Tiempo
un pequeño horizonte escamoteado
distinto en sí mismo a cualquier otro

(el viento en Siberia, la lumbre en la ventana, la tumba del poeta)



entretanto la rutina.

solapada forma de la muerte.

8.4.12

la razón en la noche de ignorancia.

En un libro de texto para la escuela secundaria vi "Las Estatuas" de Imbert; muy borrosamente, quizás a causa del cansancio y el esfuerzo, noté lo siguiente: [...]
Recuerdo de manera fugaz la llamativa brevedad de aquel texto de Imbert.
Vuelvo a mirar la hoja, y [...].
No se me ocurre en ningún momento leer el innecesario fragmento, estoy estancada descifrando por qué razón en un cuento tan corto los genios atómicos del manual decidieron colocar un [...].
Empiezo a enojarme.
Intento disuadirme, quizás algunas palabras de más que no venían a tema y las sacaron, no sé, cosas de las editoriales. Sigue sin sonar coherente. Leo las últimas palabras antes del, ya casi, vomitivo signo: "entre ambos pedestales, huellas de pasos".
A esta altura estoy enfurecida.
Necesito una explicación que justifique sacar pocas palabras de un -lo recuerdo así- hermoso relato. Antes de caer en el desquicio irremediable decido buscar el cuento 'completo'. El fragmento editado en el manual aparece aquí en negrita.

Las estatuas:

En el jardín de Brighton, colegio de señoritas, hay dos estatuas: la de la fundadora y la del profesor más famoso. Cierta noche -todo el colegio, dormido- una estudiante traviesa salió a escondidas de su dormitorio y pintó sobre el suelo, entre ambos pedestales, huellas de pasos: leves pasos de mujer, decididos pasos de hombre que se encuentran en la glorieta y se hacen el amor a la hora de los fantasmas. Después se retiró con el mismo sigilo, regodeándose por adelantado. A esperar que el jardín se llene de gente. ¡Las caras que pondrán! Cuando al día siguiente fue a gozar la broma vio que las huellas habían sido lavadas y restregadas: algo sucias de pintura le quedaron las manos a la estatua de la señorita fundadora.

- - - -

Quizás la escuela, emancipadora y ferozmente igualitaria, tenga en realidad el más pleno derecho de recortar palabras.

En definitiva, qué importancia tiene la historia de la literatura que nos enseña (ella sí) que en una oración puede estar resumida el alma de un personaje, de un espacio, de un mundo, del arte.

22.1.12

“Quien quiere ver solo lo que puede entender,
no tendría que ir al teatro, tendría que ir al baño”

Bertolt Brecht

26.12.11

Pájaro azul

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?

hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.

luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?

C. Bukowski

19.12.11

Habemus premio.

TroposLiterato, concurso literario de mi querido Joaquín V. González, consideró que cierto poema mío debería estar entre los ganadores de este último certamen.
Como los que me conocen saben que soy bastante inútil agradeciendo, voy a limitarme a confesar cuánta admiración le profeso a cada uno de los docentes que, pudiendo no hacerlo, de igual manera están en cada proyecto que se gesta, en cada reforma, en cada seminario, en cada pasillo. Algunos de ellos, y solamente por citar algunos, son Isabel Vassallo, Elisa Salzmann, Leonardo Funes, Augusto Trombetta, tantos. Tantos y tan increíblemente eficaces. No solo a ellos sino también a los alumnos que conformaron el jurado este año, nuevamente gracias por leer -me/nos- y alentarnos a producir, a crear.

Muchas, muchísimas gracias.

27.10.11

Desmitificador.

El mejor Cortázar es un mal Borges.
"Bueno, a Sabato no lo hemos tomado nunca muy en serio. Y sorprende un poco que alguien se lo pueda tomar en serio. Es un señor que tiene aristas muy risibles: esa vanidad, el malditismo... Malditismo que no condice con su personalidad. Es un señor perfectamente racional que juega al maldito. Así, se ve obligado a escribir constantemente en sus textos la palabra angustia, la palabra dolor... y claro, eso no funciona."


Cesar Aira, la puta que te parió.

22.10.11

Alejandra.

Se entiende que los escritores cargan con un par de obsesiones, tal vez dos o tres, y con ellas procrean un sinfín de combinaciones atroces. La pertenencia es una de ellas. El poeta inquiere sobre la razón de su pertenencia -o no- a un tiempo, un espacio, un lenguaje, sobre todo un lenguaje; y si hablamos de pertenencia, y de lenguaje, y también hablamos de argentinos, mencionamos el tango. El tango, la tristeza que se baila. Voz de las tierras distantes y siempre mejores que el indio, el porteño, el exiliado, se apropiaron como suya.
Ustedes, uruguayos, españoles, si alguna vez caminaron Buenos Aires, sintieron que las calles desiertas un domingo traían esa voz callada hace tiempo, porque el tango no puede hacerse en comunidades enormes que componen ciudades, es más bien un rito solitario, único de quien lo busca.
Sabato y Anibal Troilo supieron juntarse para fusionar las letras y la música, territorios tan unívocamente juntos; Ernesto pintó a Alejandra, de quien estoy perdidamente enamorada hace años. Sé que existe en algún caserón de Barracas, sé que duerme pacífica en un mirador, que respira lento y pausado, pero la acometen pensamientos salvajes: 'Como un bote a la deriva en un gran lago aparentemente tranquilo pero agitado por corrientes profundas'.

—Si con usted, Sabato, no escribo el mejor tango de mi vida, le juro que me pego un tiro en las pelotas.

"Alejandra" (1966)

He vuelto a aquel banco del Parque Lezama.
Lo mismo que entonces se oye en la noche
la sorda sirena de un barco lejano.
Mis ojos nublados te buscan en vano.

Después de diez años, he vuelto a tí solo,
soñando aquel tiempo, oyendo aquel barco,
el tiempo y la lluvia, el viento y la muerte:
ya todos llevaron, ya nada dejaron ...

Entre soledades y hondos dolores
en vagas regiones de negros malvones
estás, Alejandra, por cuáles caminos,
con grave tristeza, oh muerta princesa!

He vuelto a aquel banco del Parque Lezama.
Lo mismo que entonces se oye en la noche
la sorda sirena de un barco lejano.
Mis ojos nublados te buscan en vano.

Ahora tan solo la bruma de otoño.
Un viejo que duerme... las hojas caídas...
El tiempo y la lluvia, el viento y la muerte:
Ya todos llevaron, ya nada dejaron.

Letra: Ernesto Sabato
Música: Aníbal Troilo