"si tengo la sensación física de que me levantan la tapa de los sesos, sé que éso es poesía"
28.4.09
incompleto incompleto incomp
"si tengo la sensación física de que me levantan la tapa de los sesos, sé que éso es poesía"
20.4.09
se interrumpió, el estómago se le hizo añicos o comprendió que debía callarse, que ya había dicho lo suficiente y ahora hasta el espacio se llamó al silencio, en la belleza simétrica de los ojos del extranjero se figuraban otras imágenes (no las de esta noche, sino las de cualquier noche y lejos, sin embargo…)
ya es temprano, ¿ves allá?, amanece, y no podría importarme menos.
la silueta del extranjero era lo único que se proyectaba en el río, en el instante determinado, en la luz mortecina y ahora inútil de los faroles del puente, iluminando su rostro diáfano, casi inmóvil, mirándome.
16.4.09

'(...) déjenme en mis extinguidas nubes, con mi inmortal impotencia y mis absurdas esperanzas. pero que sepan bien que yo no abdico de ninguno de mis errores. si juzgué mal, fue culpa de mi carne, pero esas luces que mi espíritu deja filtrar de hora en hora, es mi carne cuya sangre se recubre de relámpagos.
me habla de narcisismo, le contesto que se trata de mi vida. no creo en el yo, pero sí en la carne, en el sentido sensible de la palabra carne.
las cosas no me afectan si no afectan a mi carne, coinciden con ella, pero nunca más allá de ese punto en que la conmueven. nada me afecta, nada me importa, sólo lo que se dirige directamente a mi carne.'
Antonin Artaud. Imagen: cautiverio, Omar Pacheco.
9.4.09
- "Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo, porque en el fondo es todo. como un perro que pasa, una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga y cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo, lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,
- todo eso que es tan poco. yo lo quiero de vos porque te quiero. que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana, que el grito de tu entrega se estrelle
- en la cara de un jefe de oficina, y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad."
- Julio Cortázar
4.4.09
a day in the life

(la incapacidad de medir el tiempo en números es proporcional a la velocidad con que se va mientras hablás de cualquier cosa, tanto como para no impacientarme) y se hace tarde, vamos.
(acabás impune, como siempre).
2.4.09
foto: 'White chapel', Vladimir Borowicz.
30.3.09
27.3.09
25.3.09
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo:
que la ciudad exista tranquilamente lejos.
El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.
Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ah pero las parejas que huyen al Botánico
ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fan ticamente a los ojos
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.
Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(también podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero es lindísimo imaginar qué dicen
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped
sobre todo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.
Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico
ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
te quiero
en mi sueño de noche
se escuchan las bocinas
el viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
mírame así
te quiero
yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
dame tu mano ahora,
ya lo sabés,
te quiero.
Pienso a veces en Dios
(bueno no tantas veces,
no me gusta robar su tiempo)
y además está lejos.
Vos estás a mi lado,
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero.
Ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero.
Hace mucho era niño;
hace mucho y qué importa.
El azar era simple
como entrar en tus ojos...
dejame entrar,
te quiero,
menos mal que te quiero.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puedo ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que Dios no admite porque tiene celos.
Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.
Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico
vos lo dijiste:
nuestro amor fue desde siempre un niño muerto.
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste:
nuestro amor fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
¿ahora qué queda?
sólo queda medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro.
qué más,
acaso cuando llegue un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llevale flores
que yo también iré contigo.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia.
Ahora la última nube a resuelto quedarse
y nos está mojando como alegres mendigos.
El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nadar desesperadamente.
Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.
Ustedes pueden irse.
Yo me quedo."
Sueñe sin miedo, amigo
noche manual en la que juega a tener casa,
comida, agua caliente,
y cine los domingos.
Hay que dejarle la huertita donde cultiva sus legumbres;
ya le quitamos los ángeles, esas pinturas doradas,
y la mayoría de los libros que le gustaron,
y la satisfacción de las creencias.
Le cortamos el pelo del llanto,
las uñas del banquete, las pestañas del sueño,
lo hicimos duro, bien criollo,
y no lo comerá ni el gato
ni vendrán a buscarlo entre oraciones
las señoritas de la Acción Católica.
Así es nomás: sus duelos
no se despiden por tarjeta,
lo hicimos a imagen de su día y él lo sabe.
Todo está bien, pero dejarle un poco
de eso que sobra cuando nos atamos
los zapatos lustrados de cada día;
una placita con estrellas, lápices de colores,
y ese gusto en bajarse a contemplar un sapo o un pastito
por nada, por el gusto,
a la hora exacta en que Hiroshima
o el gobierno de Bonn o la ofensiva
Viet Mihn Viet Nam"
20.3.09

era de día aún cuando irrumpió en la casa. resulta conveniente precisar: casi anochecía. y cuando digo irrumpió no hablo de ninguna violencia, de ningún atraco. se abrió paso entre la maleza, destrabó la cerradura oxidada y casi ni retrocedió al distinguir cierto bicho que le salió al encuentro. entró y lo inmaculó todo, incluso los espejos -y sobre todo los espejos-, quitó las hiedras muertas, puso cauteloso orden, un poco librado al azar aunque no tanto. le hice notar lo cálido de mi bienvenida, una copa que esperó sus manos más rato del debido, una insistente complicidad que en el fondo supe equívoca, lejana.
/supe/
tomé mi tiempo -nuevamente- de añejar los espejos oxidados, y las puertas y los bichos, los cielos y las manos. por si en otra vuelta de tuerca se le ocurre posar sus ojos de paseanteen mi casa
vacía
foto: 'The New Amazons I', Vladimir Borowicz.
17.3.09
arráncame esta cara infame
oblígame a gritar al fin
mi verdadero
nombre
¿y esto? la manera más sencilla y sutil de concretar la anhelada ataraxia.
La perfección hecha canción, señores. Ideal para días como hoy (independientemente del día que leas esto). El video...bueno, mejor no explayarme.
Vean.
¡Disfrutad, continuad bien, aplaudid, vivid y bebed, ilústres prosélitos de la Locura!
14.3.09
y te despertará un precioso día
sin memoria de lo que te afligía
y te dirá al oído: "escucha y cesa
tus llantos. en mis brazos no te pesa
la lentitud del tiempo ni la impía
delación de los hombres. eres mía,
ya no eres de este vano mundo presa.
Asómate a esta fúlgida ventana
por tu dicha adornada. ya el dolor
se marchitó como una larga flor
cuya sabiduría al fin te sana
al disolverse porque se convierte
en polvo, en ilusión, en otra suerte".
10.3.09
. [ Sie ] .
mi risa se asemeja tanto a la tuya
/a veces/
9.3.09
7.3.09
- termina al decir 'me duele una mujer en todo el cuerpo'.
- ...previsible.
- y hermoso.
5.3.09
2.3.09
1.3.09
"Yo sabía que al final tendrían que hacer algo, por qué me duele tanto desde ayer, un dolor diferente, desde más adentro. Y usted, ahí sentada, no ponga esa cara, no se sonría como si me viniera a invitar al cine. Váyase con él y béselo en el pasillo, tan dormido no estaba la otra tarde cuando usted se enojó con él porque la había besado aquí. Váyanse los dos, déjenme dormir, durmiendo no me duele tanto."



